La disfunción eréctil es la dificultad persistente para lograr o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. No se trata de un episodio aislado, sino de un patrón que se repite en el tiempo.
Sus causas pueden ser diversas: desde factores vasculares y hormonales hasta aspectos psicológicos como la ansiedad o el estrés. Por esta razón, la evaluación médica es fundamental para identificar el origen y determinar el abordaje más adecuado.
El médico considera el contexto general de salud —incluyendo condiciones cardiovasculares, metabólicas y el uso de otros medicamentos— antes de proponer cualquier opción de tratamiento.