La ansiedad de rendimiento sexual es la preocupación excesiva por la propia capacidad de desempeño sexual, que genera un ciclo de miedo al fracaso que termina interfiriendo en la respuesta sexual. Puede afectar tanto a la erección como a la eyaculación o al deseo.
Es una de las causas más frecuentes de dificultades sexuales, especialmente en hombres jóvenes, y a menudo se confunde con la disfunción eréctil pura. La diferencia es importante porque el abordaje es distinto.
El médico puede ayudar a distinguir si el problema principal es la ansiedad o si existe una causa orgánica subyacente. En muchos casos, la combinación de orientación psicológica y, cuando es necesario, apoyo farmacológico puntual, permite romper el ciclo de ansiedad.